Volver a empezar siempre es duro

Hace once años me fui a vivir a Madrid para estudiar periodismo en la universidad; pasé de vivir en un pueblo del sureste de Gran Canaria de apenas 30.000 habitantes a pasar una gran parte de mi vida en la capital de España. Atrás dejé a mi familia, a mis amigos de toda la vida y a un estilo de vida que tal vez pudiera chocar con otras en Madrid –“en la mirada de un isleño siempre se ve la mar”-. Tuve la grandísima suerte de poder hacer nuevos amigos sin ningún problema . Bueno, más bien debería decir de tener una nueva familia, porque para mí todas las amistades que pude hacer durante ese largo tiempo fuera los considero parte de mi familia.

Piscinas naturales en  Agaete (Gran Canaria)

Piscinas naturales en Agaete (Gran Canaria)

Siempre intento mirar hacia delante, pero sin dejar de mirar para atrás. Los viejos amigos y los nuevos amigos se relacionan entre sí como si se conocieran de toda la vida, y eso es algo muy agradable. Pero no siempre fue todo de color rosa, hubo varios momentos difíciles. Vivir desde la lejanía los problemas familiares o los propios te hacía sentir muy solo. Por suerte no pasaba mucho tiempo sin que volviera a la isla para visitar a la familia y los amigos en fechas muy concretas (Semana Santa, Navidades, etc.). Repito que viví grandes cosas: conocí a grandes personas y visité lugares maravillosos; acabé la carrera y pude trabajar también. Y lo más importante, allí conocí a mi pareja, una de las cosas más importantes que me ha pasado.

Parecía que mi vida ya estaba hecha para quedarme en Madrid, pero a principios del año 2013 decidí, junto con mi pareja, a venir a Gran Canaria en la búsqueda de la fortuna que no pudimos encontrar en la capital. Fue una gran decisión, volvía a mis orígenes y con más fuerza que nunca en encontrar una mejor calidad de vida y una estabilidad laboral. Y ustedes estarán pensando “¿Estabilidad laboral en Canarias? ¿Con el alto porcentaje de paro que existe en las islas? ¿Estás loco?”. Pues imaginaros cómo estaría la vida en Madrid, cada vez más cara y a la vez tan mísera. Y con esta situación volvemos a empezar de nuevo; a pesar de que regresaba a casa, las circunstancias no eran las mismas y por eso mismo los inicios (mejor digamos reinicio) no resultaron tan fáciles como pensábamos. Pero no hay que arrepentirse de nada de lo que hayamos hecho.

Vistas desde el Parque de las 7 Tetas (Madrid)

Vistas desde el Parque de las 7 Tetas (Madrid)

Los jóvenes españoles nos hemos convertido en emigrantes. Cada vez son más los jóvenes que se ven obligados a dejar el país para la búsqueda de una mejor vida ante la drástica situación que vivimos en España. Muchos de mis amigos se han ido al extranjero ante la nula esperanza de encontrar trabajo de lo suyo. Los que nos hemos quedado en el país nos hemos tenido que ir reciclando o vernos obligados a ejercer otras profesiones. Yo, por ejemplo, he ejercido de periodista solamente por becas; los demás trabajos han sido de comercial, en el aeropuerto o en el sector turístico. Sé que mi situación no es la misma, habrá gente que seguramente esté peor, sólo digo que empezar en otro lugar desde cero siempre es complicado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s